Otro día más. Como cada mañana, de manera periódica me dispongo a sentarme en esa gran avenida llena de banderas. Durante media hora, abro un libro y me dispongo a leer en mi solitario y ya habitual banco, mientras la gente pasa y se pregunta el por qué de mi soledad. Lo que pasa es que ellos solo ven mi soledad física, no se paran a preguntarse si hay algo más profundo que eso.
He tenido la puntería de no fijarme siquiera en la bandera que todos los días ondea al viento sobre mi cabeza, escoltando mi sombrío carácter con su imponente penumbra. El libro es sólo una excusa para evadirme en mis pensamientos. No es que no me guste la lectura, al contrario, me parece algo enriquecedor e interesante, pero a veces, los pensamientos vencen a las acciones y no podemos reprimir nadar en nuestras más profundas divagaciones.
Voy pasando las páginas de mi libro, leyendo, pero sin retener ni una sola palabra en mi cabeza. Las hojas de otoño bailan con los silbidos del viento, jugando a hacerse las muertas. Me siento solo, pero como diría un inglés: "I have to deal with it". Estudiar para aprender a trabajar para después poder retirarte y quejarte de todo lo que has trabajado. Todo parece monótono, mundano y ridículamente cotidiano, sin ningún fondo. No hay luz.
Pero cuando todo parece perdido, me doy cuenta de que nunca he apostado. Una luz se abalanza sobre mi nuca, es la bandera, ya no hay viento. Una hoja seca se contonea con la brisa otoñal para acabar aterrizando sobre la hoja que estoy leyendo. Cierro el libro. Entonces advierto que estoy siendo un egoísta, todo tiene una razón de ser, y yo soy tú lo mismo que nosotros somos octubre. Miro arriba cegado por el Sol, quiero volver a ese estado de dulce confusión una vez más.
Me levanto, esta media hora me ha servido para alimentar mi necesitada mente. Empiezo a bailar sin una manera fija entre las farolas. Juego a huir del Sol, pero sé que no puedo, en el fondo tampoco quiero. Camino otra vez a hacia la triste puerta, pero sonrío cabizbajo con una mueca burlona mientras pienso: "Estos son los días de mi vida, estos son los días de verdad."
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